“Tanto tiempo buscando un lugar donde estar mejor
Y es aquí que volvimos a sentir…”
Si dos estrofas bastan para resumir lo que fue el regreso de Las Pelotas a Concepción del Uruguay luego de 21 años, quizás ese fragmento de “Es Clara” de 2024 venga al caso. La noche del jueves 15 de enero (en rigor ya era viernes 16 cuando subieron al escenario) estuvo llena de luz.
Decenas de meteorólogos de ocasión fueron intercambiando mensajes, revisando celulares y mirando al cielo una y otra vez en vísperas de la segunda noche de la 37° Fiesta Nacional de la Playa de Río desarrollada en el Predio Multieventos de “La Histórica”. Fueron sólo probabilidades, la lluvia amagó en ocasiones durante las horas previas, pero desistió de cualquier intento por complicar la velada.

El rock vive, entre ríos
Al escenario, desde temprano, fueron sucediéndose espectáculos con artistas llenos de música y entrerrianía. Academia Donnet, Casanova, No somos nadie, Daniel Dubini, Bad News, Imaginaria Rock y Suma Paciencia amenizaron la espera. Los primeros vieron cómo fue poblándose la vieja estación de ferrocarril, los últimos ya la vieron cubierta y lo disfrutaron.

Daniel Dubini estuvo en la segunda tanda de espectáculos y hasta se animó a interpretar un tema de la banda estelar de la noche roquera. Dio un paso más: invitó a Mauricio Hernández, vocalista de Imaginaria Rock que, poco después, subió a escena en formato full band.
Antes, la potente voz de Ana lo llenó todo. La vocalista de la banda uruguayense Bad News se plantó con la autoridad que la voz que posee le permite hacerlo. Interpretó canciones como “I will survive” de Gloria Gaynor; “Creep” de Radiohead o “Lost on You” de LP.

Desde Gualeguaychú, entonces, llevaron su música los de Imaginaria y los Camellos Sedientos que arrancaron con su tema “Ranas y Culebras” y fueron recorriendo su presentación entre canciones propias y acordes ricoteros que fueron contagiando al público.
Párrafo aparte para Suma Paciencia, la sólida banda local que lleva 16 años compartiendo reggae y buenas vibras con el público gracias a su combinación con el soul, funk, jazz y el hip hop. A su presentación le añadieron invitados especiales y la seguridad de que la Fiesta Nacional de la Playa de Río está en buenas manos con ellos.

21 años después
“Corderos en la noche” abrió el momento en que la histórica banda del rock nacional finalmente abrió su recital. Pasaron 21 años para que Las Pelotas vuelva a tocar en Concepción del Uruguay. Había sido allá por abril de 2005 que tocaron en Cedelú, en Parque Sur, con Alejandro Sokol aún entre nosotros y como vocalista principal.

“Bocha”, que falleció en 2009, poco tiempo después de haber dejado Las Pelotas, estuvo en el recuerdo de todos en esta Fiesta Nacional de la Playa de Río. Especialmente, cuando Germán Daffunchio interpretó “¿Para qué?”. También cuando Gabriel Dahbar, integrante de Caya Canaya, pareció ser él al interpretar canciones como “Día Feliz”, entre otras.

“Desaparecido”, “Ya no estás”, “¿Qué podés dar?”, “Víctimas del cielo” y “Esperando el milagro” fueron otras de las tantes interpretaciones que realizaron a lo largo de casi 2 horas de recital. Hubo un instante en que la música de la introducción siguió más allá de lo habitual, Daffunchio no estaba en escena y los espectadores miraban esperando que asomase hasta que lo hizo desde otro lugar. “Personalmente” lo cantó desde las vallas, pegado al público, entre cámaras, abrazos y instantes que hicieron real aquello de que “todo esto es una locura”.

Luego de “Hasta el fondo del río”, el vocalista dijo visiblemente feliz: “Es un placer venir a tocar a Concepción, alucinante, buena gente, buena onda”, describió y siguieron rumbo al final que tuvo a “Capitán América” como punto de inflexión tras una contundente frase: “nos vamos con este tema esperando que el mundo no se pudra y no haya más guerras”.

Fue ahí cuando llegaron los bises, más aplausos y un abrazo final que el propio Daffunchio envió al público que fundamentalmente desde Concepción del Uruguay y otras ciudades entrerrianas se dio cita en una noche donde el rock mostró que siempre es buen plan para un festival que se jacte de tal.




























