En la escena cultural de Concordia, donde las bandas emergen como corrientes de un río que conecta distintas épocas del rock argentino, HÜMÖ aparece con fuerza, identidad y memoria. Formada a fines de 2016, la banda recupera el espíritu de los clásicos del género —especialmente de Los Piojos— pero lo resignifica desde una mirada propia, construyendo un puente entre las canciones que marcaron una generación y las que hoy buscan su lugar.
El origen: una noche, un show y el primer ensayo
Detrás de ese origen hay una historia simple, casi casual, pero cargada de música. Daniel Pérez, baterista y fundador del grupo, recordó cómo comenzó todo en una entrevista con 3200 Cultura.
“Nosotros a principios de 2016 fuimos a ver a Divididos en Federación y nos encontramos allá un grupo de lo que hoy formamos Humo: Rafael, el cantante, su hermano que toca el bajo, y en ese momento estaban Julián Ruiz Díaz y Hernando Luna. Todos éramos excompañeros de la Escuela Técnica Nº 1. Esa noche decidimos juntarnos a tocar, a ver qué salía, ya que cada uno tocaba algún instrumento, y así surgió el primer ensayo de HÜMÖ en 2016”, sostuvo.

Aquella decisión espontánea fue el punto de partida de un camino que, como ocurre con muchas bandas, se construye ensayo tras ensayo. El desafío, según Pérez, parecía simple en palabras, pero implicaba constancia y compromiso en la práctica. “El mayor desafío fue simplemente poder juntarnos, ensayar y tocar bien, porque eso se logra con práctica. También implicaba encontrar tiempo en nuestras vidas para poder ensayar”, indicó.
El primer escenario
Con los primeros temas listos, llegó el momento de enfrentarse al público. El debut, sin embargo, tuvo un giro inesperado. Inicialmente, la banda iba a presentarse en el pub Guevariano, pero los planes cambiaron a último momento.
“Sacamos una lista de temas y nuestro primer show iba a ser en Guevariano, el pub que se ubicaba en calle 1° de Mayo. Pero como no abrió su temporada de invierno, terminamos tocando por primera vez en Cruz Diablo, que era del mismo dueño y estaba justo enfrente. Fue nuestra primera presentación frente a unas 300 personas, durante la previa de la apertura del boliche, con un repertorio variado de rock nacional: temas de Los Redondos, Las Pelotas y algunos de Los Piojos”, remarcó. Ese primer recital funcionó como una prueba de fuego. El contacto con el público confirmó que el proyecto tenía energía para seguir creciendo.

El tributo que marcó un antes y un después
Con el paso del tiempo, la banda fue consolidando su presencia en la escena local hasta llegar a uno de los momentos más recordados de su historia: su primer tributo íntegro a Los Piojos.
“Más adelante surgió una de las anécdotas más lindas: nuestro primer tributo específico a Los Piojos, tocando veintidós temas en Lennon. Fue increíble: había unas 800 personas, todo lleno, una locura total”, relató Pérez.
La magnitud de la convocatoria sorprendió incluso a la propia banda. “Para que te des una idea, el día viernes había tocado Nonpalidece y habían alrededor de 600 personas, y nosotros, al día siguiente, a pesar de que la entrada era mucho más barata, logramos juntar más gente”, detalló.
Ese recital marcó un punto de inflexión. Según recuerda el baterista, también influyeron otros factores: hacía tiempo que no se realizaban tributos a Los Piojos en la zona y el contexto del fin de semana ayudó a que la convocatoria creciera. “También fue nuestra primera vez tocando en un lugar más grande, con más público y algunos familiares presentes, así que fue una experiencia muy linda y la vivimos como tal”, manifestó.
Las influencias del rock nacional
La relación de la banda con ese repertorio tiene raíces profundas. Para muchos de sus integrantes, las canciones que hoy interpretan fueron parte de la banda sonora de su adolescencia.
“Nosotros más o menos tenemos todos la misma edad, así que en los 90 y 2000 lo que más escuchábamos era rock nacional: Los Redondos, La Renga, Los Piojos, Divididos… y Los Piojos los teníamos bastante impregnados. Rafael, nuestro cantante, que además toca la armónica, ya conocía casi todos los temas. Los practicaba en fogones y con la armónica, así que eso hizo que nos resultara mucho más fácil”, expresó.

De hecho, el paso hacia un tributo completo surgió casi de manera natural. Luego de verlos tocar en Cruz Diablo, el dueño del boliche Lennon los invitó a presentarse allí. “Hicimos la misma lista de rock nacional variado y, al escuchar que hacíamos dos o tres temas de Los Piojos, nos sugirió que, ya que los tributos estaban muy de moda, nos animáramos a hacer uno completo. Así surgió nuestro primer tributo en Lennon”, resaltó.
Un estilo propio en construcción
Sin embargo, el universo musical de HÜMÖ no se limita al homenaje. La banda también trabaja en su propio repertorio, donde conviven diferentes climas y estilos. “Si escuchás nuestro canal, vas a ver que es bastante variado. No tenemos un solo género; si bien predominan el rock nacional y las influencias clásicas, hay temas movidos, otros más lentos, algunos casi baladas. Tenemos diez temas grabados y todos son bastante distintos entre sí”, respondió.
En ese abanico de sonidos aparecen influencias que van más allá de Los Piojos. “Creo que estamos influenciados por bandas como La Bersuit y, por supuesto, Los Piojos, que también tenían una variedad de estilos y géneros dentro de su repertorio, y eso se refleja en lo que hacemos”, sustentó.
El presente y lo que viene
Con el paso de los años, HÜMÖ fue consolidando no solo su presencia en los escenarios, sino también su identidad como banda. La formación se fue afianzando y el trabajo constante de ensayo terminó por darle una solidez que hoy se refleja tanto en el sonido como en la puesta en vivo. Actualmente el grupo cuenta con seis integrantes, una estructura que amplía la propuesta musical y le da mayor riqueza a cada presentación. Ellos son: Rafael Benitez, Enzo Almada, Mauricio Benitez, Pato Perujo y Daniel Pérez.
“Hoy la banda está sonando muy bien; tenemos mucho ensayo y una estructura sólida con seis integrantes, incluyendo percusión y varios coros, así que suena muy completo y evolucionamos mucho desde los comienzos”, explicó Pérez.
Esa evolución también se percibe en la forma en que interpretan el repertorio que los hizo conocidos. Si bien el tributo a Los Piojos sigue siendo uno de los pilares de sus shows, la banda buscó desde el principio mantener una impronta propia a la hora de tocar esos clásicos.
“En cuanto al tributo a Los Piojos, si te gustan, la banda suena bastante similar, aunque la voz es diferente, porque nuestro cantante no imita, sino que hace su propia versión de los temas. La música, en cambio, tratamos de reproducirla lo más fiel posible a los originales”, mencionó.

Al mismo tiempo, el horizonte del grupo empieza a mirar cada vez más hacia sus propias composiciones. Aunque el tributo ocupa buena parte de la agenda de presentaciones, los integrantes de HÜMÖ continúan trabajando en canciones propias que esperan llevar pronto al estudio.
“Tenemos algunas canciones ensayadas que todavía no grabamos, pero como siempre nos llaman por el tributo, el proyecto de grabar nuestros temas quedó un poco pendiente, también por el tiempo y el costo que implica. Aun así, creemos que este puede ser un gran año para grabar lo que está en maqueta: hay tres temas listos para entrar a estudio”, reveló en el cierre de la nota.
En ese equilibrio entre homenaje e identidad propia es donde la banda parece haber encontrado su lugar. HÜMÖ se mueve entre la memoria del rock nacional y la necesidad de crear algo nuevo, demostrando que las canciones también pueden ser un puente entre generaciones. Porque, al final, la música no solo se toca: se comparte, se transforma y vuelve a nacer cada vez que suena sobre un escenario.



























