“Al Recreo” tuvo su estreno este sábado 9 de mayo, en el programa 3200 Cultura (sábados de 19 a 20 por FM 88.7 Oíd Mortales Radio y @3200streaming en Youtube9. Es una columna sobre educación y cultura concordiense que rompe con el formato de “clase” tradicional. El objetivo es sacar la educación del aula y conectarla con la identidad de nuestra ciudad: el río Uruguay, los barrios, el citrus y nuestra historia.
En el primer capítulo, hablamos de Bibliotecas Escolares.
¿Cuántas veces pasamos por la puerta de la biblioteca de nuestra escuela y la vimos como un lugar de castigo o de silencio absoluto? Hoy en Al Recreo vamos a pasar en limpio por qué, en los barrios de Concordia, la biblioteca escolar es mucho más que un estante con libros viejos.

Biblioteca de la Escuela Normal “Domingo Faustino Sarmiento”. Es, quizás, la biblioteca escolar por excelencia de la ciudad. Fue una de las primeras instituciones formadoras de maestros en el país bajo el modelo sarmientino. Su biblioteca no solo guarda libros, sino actas y registros que son la genealogía de la educación concordiense.
Las Bibliotecas de las Escuelas Técnicas, en este caso hablemos de la Técnica N°1 “Brigadier General Pascual Echagüe”. Es fundamental mencionarlas para no quedarnos solo en lo literario. Esas bibliotecas guardan la Cultura del Trabajo. Manuales de máquinas, planos y técnica que forjaron la industria local (el ferrocarril, el puerto, la madera).
En definitiva, en la biblioteca la cultura se “toca”: es el saber hacer de Concordia puesto en papel.
Llevando este formato de aula abierta a la radio, una pizarra marcó el ritmo de la columna que reunió el testimonio de bibliotecarias locales: Laura Ava, bibliotecaria del Instituto Superior de las Especialidades de la Educación Física (ISEEF); Natalia Polizzi, de la biblioteca “Juan Cándido Etcheverry” del Bachillerato Humanista Moderno; Noelia Wallingre de la biblioteca de la Escuela Secundaria Agrotécnica N°24 “General San Martín” y Nadia Cracco.
Refugio Cultural
¿Cómo las bibliotecas escolares se convierten, en ocasiones, en uno de los pocos o el único acceso a la lectura recreativa para muchos gurises de Concordia?
Noelia Wallingre es la biblioteca de la biblioteca escolar de la Escuela Agrotécnica Nº 24 “General San Martín”, que cuenta con material de lectura y diversos materiales didácticos. También, poseen una sala de video para realizar conferencias o reproducir contenido audiovisual. Lamentablemente, no cuentan con computadoras para el alumnado.

Este espacio es muy importante para los alumnos, ya que varios días a la semana permanecen en jornada completa y la biblioteca se convierte en un lugar de encuentro, de charlas, de distracción o incluso para estudiar y realizar tareas.
Además, la biblioteca también tiene la tarea de resguardar la memoria y la historia de una institución y de una comunidad. Muchas veces conservamos fotos, documentos, revistas, trabajos antiguos, registros y materiales que forman parte de la identidad de la escuela y de la ciudad.

La licenciada en Educación Laura Angélica Ava es la responsable de la biblioteca de una institución pública de nivel superior: el Instituto Superior de las Especialidades de la Educación Física (ISEEF). Cabe destacar que es profesora de Lengua y Literatura y auxiliar en bibliotecas y Bibliotecaria por la Universidad Católica Argentina donde recibió el Premio ABGRA al mejor promedio de egreso de las Escuelas de Bibliotecología del país 2015.

La biblioteca del ISEEEF es un espacio pensado para acompañar la formación docente, articulando el acceso al conocimiento con las particularidades propias del campo de la Educación Física. Cuenta con un cargo de bibliotecario, desde el cual se organiza, gestiona y dinamiza el uso de los recursos disponibles, así como también se promueven prácticas de lectura, investigación y estudio entre los estudiantes y docentes de la institución.
¿Cómo asumen el desafío del libro, el papel, el material didáctico palpable, frente a tanto avance la tecnología?, responde Laura Ava.
La biblioteca escolar “Bernardino Rivadavia” pertenece a la Escuela N°17 “Doctor Diógenes José de Urquiza” de nivel primario, perteneciente a la gestión pública. “Constituye un espacio fundamental para el acompañamiento de las trayectorias educativas de los estudiantes”, definió su bibliotecaria Nadia Cracco.

En cuanto a su infraestructura, dispone de un espacio amplio, luminoso y adecuadamente equipado, con materiales y recursos actualizados. Cuenta con una variada colección de material bibliográfico, literario y didáctico, así como también material concreto y recursos audiovisuales que enriquecen las propuestas pedagógicas. Respecto de su funcionamiento, es un espacio muy concurrido y valorado por los alumnos, especialmente durante los recreos, donde encuentran un ambiente propicio para la lectura, la consulta y participación en juegos.

La biblioteca “Juan Cándido Etcheverry” del Bachillerato Humanista Moderno se conforma con libros, manuales, diccionarios, enciclopedias, guías didácticas, publicaciones seriadas, colecciones de arte, seminarios, etc. Además, otros materiales como juegos didácticos, colecciones de VHS, DVD y CD.
Su bibliotecaria es Natalia Polizzi, profesora en Letras y Ciencias de la Comunicación. Es, además, bibliotecaria egresada de la carrera de Bibliotecología de la UCA. También, forma parte del fondo, una importante Mapoteca, con gran variedad de mapas, ya sean geográficos o históricos, utilizados por los docentes para el desarrollo de sus clases (no son aptos para el préstamo domiciliario).

Por último, la biblioteca cuenta con una Hemeroteca con ejemplares de diarios de nuestra ciudad. Concretamente, posee ejemplares de diarios que abarcan los años 1901-1976 y son únicos en la ciudad. Este material está disponible para toda la comunidad, pero solo para consulta con cita previa, habló la profesora Natalia Polizzi. Ella también habló del libro, el papel y la importancia de la lectura, como el verdadero desafío actual.
Gestión Docente
Aquí, reivindicando al bibliotecario como un gestor cultural de la ciudad.
En la escuela Agrotécnica 24 ubicada sobre la autovía de la Ruta Nacional 14, Wallingre transita su tercer año como bibliotecaria. Ese espacio, dijo, le ha permitido generar otro vínculo con los chicos: más relajado, más informal, haciendo que no la vean solamente como un docente, sino también como alguien cercana y de confianza.

Al respecto, la propia docente nos dejó su testimonio: “Creo que hoy el bibliotecario ya no es solo la persona que organiza libros o ayuda a encontrar información. También cumple un rol muy importante como gestor cultural, porque la biblioteca es un espacio de encuentro, de participación y de construcción de comunidad”, dijo.
Agregó que, desde su lugar, trata de que la biblioteca acompañe no solo lo académico, sino también los intereses y la realidad de los estudiantes y docentes. “A veces eso se da a través de invitación a escritores, recomendaciones de lectura, actividades relacionadas con las tradiciones rurales o temas de actualidad”, amplió.
“Además, la biblioteca también tiene la tarea de resguardar la memoria y la historia de una institución y de una comunidad. Muchas veces conservamos fotos, documentos, revistas, trabajos antiguos, registros y materiales que forman parte de la identidad de la escuela y de la ciudad”, cerró la bibliotecaria de la Agro 24.

¿Qué puede encontrarse en la biblioteca del ISEEF? Dispone principalmente de material bibliográfico en formato papel, organizado en distintas áreas: pedagogía, psicología, didáctica, contenidos específicos de la Educación Física, literatura y obras de referencia. Esta diversidad responde a las necesidades de formación integral del profesorado, combinando marcos teóricos con producciones vinculadas a la práctica corporal y educativa.
Además, cuenta con otros materiales que enriquecen la propuesta pedagógica, como una colección de piezas anatómicas (por ejemplo, huesos) que permiten complementar el estudio desde una dimensión más concreta y experiencial. También, dispone de una videoteca y de un televisor destinado a la reproducción de material audiovisual, facilitando el acceso a contenidos que amplían y diversifican las formas de aprendizaje.
El bibliotecario se configura como un verdadero gestor cultural, actualmente. Así lo explicó Laura Ava desde el ISEEF.
A su turno, la profesora Natalia Polizzi ofreció una definición casi de manual (de esos que seguro se encuentran precisamente en una biblioteca).
La biblioteca escolar “Bernardino Rivadavia” pertenece a la Escuela Primaria Nº 17 “Doctor Diógenes José de Urquiza”, perteneciente a la gestión pública. Constituye un espacio fundamental para el acompañamiento de las trayectorias educativas de los estudiantes.

En cuanto a su infraestructura, la biblioteca dispone de un espacio amplio, luminoso y adecuadamente equipado, con materiales y recursos actualizados. Cuenta con una variada colección de material bibliográfico, literario y didáctico, así como también material concreto y recursos audiovisuales que enriquecen las propuestas pedagógicas.

Respecto de su funcionamiento, es un espacio muy concurrido y valorado por los alumnos, especialmente durante los recreos, donde encuentran un ambiente propicio para la lectura, la consulta y participación en juegos. Desde la biblioteca también se impulsan propuestas propias orientadas a la promoción de la lectura y al fortalecimiento de las prácticas culturales, entre ellas proyectos lectores, la participación en la Maratón Nacional de Lectura y el abordaje del Día del Libro como parte de un proyecto institucional del espacio.
Escuchemos a la bibliotecaria Nadia Cracco habló específicamente de qué actividades se hacen allí.
Memoria Local
Noelia Wallingre considera a la biblioteca de la Escuela Agrotécnica “General San Martín” como un espacio que brinda la oportunidad de acompañar a los alumnos de diversas maneras. Dice textual: “Decidí desarrollar proyectos más enfocados en la salud, el cuidado de la salud física y mental, porque consideré que eran temas de interés para ellos y que faltaban abordarse más en la escuela. La verdad es que los chicos los disfrutaron mucho y se re entusiasmaron”.

En ese sentido, han recibido la visita de médicos para brindar charlas sobre educación sexual, del dueño de un gimnasio para hablar sobre la importancia de la actividad física y la alimentación saludable, y también de escritores que presentaron sus libros. Además, se realizaron talleres de lectura y llevamos adelante, junto con varios docentes de la institución, un proyecto sobre salud mental que culminó con un encuentro entre distintas escuelas y la participación de profesionales de la salud, como nutricionistas, pediatras y psicólogos.
¿Qué le aporta a la cultura de Concordia y la región la biblioteca que te toca gestionar? Esto respondió Noelia: “Creo que la biblioteca aporta a la cultura de Concordia y la región un espacio de formación, encuentro y acompañamiento para nuestros estudiantes. Como futuros técnicos agropecuarios, se intenta desarrollar en ellos un pensamiento crítico, la curiosidad y el acceso a distintos conocimientos y actividades culturales. Además, acompañamos su proceso de aprendizaje, promoviendo la lectura, la investigación y el vínculo con la realidad de nuestra comunidad”.

En tanto, en Bachillerato Humanista Moderno, la biblioteca ofrece servicios de que o préstamo de libros (a domicilio y en sala), asesoramiento en la búsqueda información, amplia sala de lectura, consulta de materiales, visitas guiadas y asesoramiento a alumnos de otras instituciones, etc.
Si bien la biblioteca está abierta a toda la comunidad para la consulta de sus fondos, los usuarios son, en su mayoría, alumnos y docentes de la institución. Debido a los protocolos vigentes, ya que los alumnos son menores de edad, el acceso a la consulta de los fondos durante el horario matutino está restringido. Sobre el aporte a la ciudad, habló también Natalia Polizzi.
Sobre el espacio físico de la biblioteca del ISEEF, la bibliotecaria Laura Ava lo definió como amplio y acondicionado para el estudio y la permanencia de los usuarios. Cuenta con mesas de trabajo con capacidad para seis personas cada una, lo que favorece tanto el estudio individual como el trabajo grupal. La biblioteca permanece abierta durante toda la jornada escolar, de lunes a viernes, en los tres turnos institucionales, funcionando como sala de estudio para estudiantes. Ante la consulta del aporte a la ciudad de esa biblioteca, responde su titular Laura Ava:
Además, la licenciada habló sobre el fortalecimiento de la identidad regional. Así lo explicó.
El acervo social, documental y cultural de Concordia encuentra en las bibliotecas escolares un espacio ideal para ser atesorado. Los autores locales, aquellos especializados en temas puntuales de interés docente y estudiantil, son constantemente consultados, convocados, interesados.
En definitiva, en la biblioteca se desarrolla una ciudadanía crítica y participativa cuyo desafío actual, como dijo Polizzi, no se centra tanto en la pelea libro papel versus libro digital. El desafío actual es la lectura, la acción de leer y todo lo que ello conlleva. “El libro es una experiencia sensorial, un testimonio vivo del pensamiento humano”, definió.

Las bibliotecas escolares, gracias a la tarea de esos gestores culturales, que va más allá de limitarse a organizar libros y mantener el orden de la sala, siguen contribuyendo a la construcción de la ciudadanía y la democratización del saber. La biblioteca sigue siendo, en definitiva, un espacio de encuentro, de participación y de construcción de comunidad.



























