La música las reunió. El tiempo, la amistad y los escenarios terminaron de sellar un lazo artístico que hoy es tan fuerte como natural. Déborah Dixon y Luciana Palacios no solo comparten el escenario, sino que comparten una visión, una sensibilidad y una forma de estar en el mundo de la música.
Este sábado 6 de septiembre, por primera vez llegarán a Concordia con su proyecto propio, en un show íntimo donde las canciones dicen mucho, pero sus historias dicen aún más. En Pueblo Viejo (Alem 230), se vivirá una noche que no solo recorrerá el blues, el soul y el rock, sino también el camino personal de dos artistas que transformaron la figura de “coristas” en símbolos de potencia, emoción y presencia. Pero ¿quiénes son realmente estas dos mujeres que hoy pisan con tanta fuerza los escenarios argentinos?
Las curiosidades detrás del vínculo
Una es morena, la otra rubia. Una viene del blues, la otra de los coros del pop y el folklore. Déborah Dixon, ex Blacanblus, es un emblema de la voz en Argentina. Luciana Palacios comenzó como sesionista, cantando junto a figuras como Soledad Pastorutti, Nahuel Pennisi y Dante Spinetta. Se conocieron en Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, la banda que acompaña al Indio Solari, y nunca más se soltaron.
Lo curioso es que Luciana ya admiraba a Déborah desde antes. Era fan de Blacanblus en los 90. Años después, no solo compartirían escenario, sino también camerinos, giras y decisiones musicales. Ojo que también las une otro gusto: el amor por el sushi, que se convirtió en excusa perfecta para verse fuera de lo profesional.
Una amistad genuina
Según cuenta la historia, cuando Palacios se sumó a Los Fundamentalistas, Dixon era la única mujer del grupo. Recuerda con alegría aquel momento: “¡Qué bueno que voy a tener una compañera!”. La química fue inmediata. Lo que al principio era solo respeto mutuo, se transformó en amistad genuina.
Ambas formaron parte de la transformación de Los Fundamentalistas luego del retiro escénico del Indio. En ese momento, las voces femeninas pasaron al frente. Y aunque el centro del escenario siempre queda vacío, en señal de respeto, las voces de ellas empezaron a habitar las canciones con una emoción nueva, que fue celebrada por el público.
Su vínculo con el Indio sigue intacto, aunque a la distancia. Él les escribe por mensaje o audio después de cada show, con palabras cálidas. A veces incluso comenta sus publicaciones en redes. Como lo fue en la previa de este show entrerriano. “Damas hermosas que cantan bellamente. Diosas del coro que se obligan a cantar con decisión en buen espíritu ¡Como me gustan!”, señaló desde Instagram.
Este deseo de hacer algo juntas, fuera de Los Fundamentalistas, nació hace tiempo. Así surgió un proyecto en el que eligen canciones con libertad, se recomiendan temas entre ellas y comparten arreglos vocales con una naturalidad que emociona. No hay presiones, hay disfrute.
Primera vez en Concordia
Ese disfrute llegará este sábado a Concordia, en Pueblo Viejo (Alem 230), desde las 21 hs, junto a su banda: Nacho Porqueres (bajo), Juan Pancino (guitarra), Juanito Moro (batería), Nico Raffetta (piano) y Adrián Piro (saxo). Será un espectáculo sin mesas, pensado para vivir la música de cerca.
Las entradas están disponibles a través de Passline (también habilitado para Uruguay) y en formato físico en Rock en las Venas (San Luis 623, Concordia). Una noche única para escuchar no solo lo que cantan, sino también todo lo que sus historias cuentan.






























