El jueves 14 de mayo, desde las 18:30, se realizará un acto de recordación y entrega de diplomas en la Biblioteca Popular Víctor Olegario Andrade, a un año de gestión de la actual Comisión Directiva, que asumió el rol de cuidar, revalorizar y hacer crecer un espacio de lectura y encuentro para la comunidad, tal como lo pensaron sus fundadores en 1872.

Más allá de los deterioros inexplicables con los que se encontró este grupo de personas que tomaron la gestión de la Biblioteca hace un año atrás, hoy está volviendo a brillar con diversas actividades como talleres para todas las edades, suelta de libros, charlas, y hasta como espacio que grupos musicales eligen para grabar sus videos, como lo hizo “Concierto de tu Alma”, un coro homenaje a la música de Luis Alberto Spinetta, con dirección de Lucas Salvarrey.
Los libros son parte fundamental de una vistosa locación que se refleja en las fotos que suelen circular en las redes sociales, los diarios locales o los estados de WhatsApp, pero también son las personas que, día a día, piensan y se las ingenian para sostener un espacio dedicado exclusivamente a la comunidad.
Es por ello que la actividad que se llevará a cabo el próximo jueves tiene por objetivo, entre otras cosas, hacer entrega de diplomas a quienes vienen colaborando para mejorar y recuperar la institución, hasta dejarla en óptimas condiciones.

Por otra parte, la Municipalidad de Villaguay, a través de su secretario legal, el poeta Miguel Angel Federik, donará la Colección “Los Nuestros”, una edición de los autores e intelectuales de esa comunidad, un aporte sin precedentes para el conocimiento de la cultura de Entre Ríos y la región, y donde Zoilo García Quiroga, Juanele, Gerchunoff, Juan Emiliano Carulla y Venancio García Pereira han sido republicados durante este tiempo.
El mencionado Federik, también donará su colección personal, la edición príncipe de Olegario Víctor Andrade, que data de 1883, obra que creen debe haber estado en los estantes de la Biblioteca Popular, pero que no la han podido encontrar allí.

La actual Comisión Directiva ha mencionado que en “La Andrade” no había siquiera libros de su autor fundador, Olegario; y menos aún de su hija Agustina, una de las tres primeras poetas argentinas. Tampoco han registrado títulos de Andrés Chabrillón, uno de sus presidentes en los años ‘40.
El jueves, durante el acto recordatorio, habrá otros momentos especiales, como la presentación y demostración de una bibliografía que han recuperado y rescatado: la edición primera del tratado “La tradición del hombre abstracto”, de Joaquín Torres García, obra hecha a mano por el propio artista uruguayo, en 1938.

Desde “3200 Cultura” pudimos ponernos en contacto con uno de los miembros de la actual Comisión Directiva, Federico Maidana, quien respondió a las siguientes preguntas, en nombre de la grupalidad:
-Sabemos del deterioro con el que se encontraron cuando asumieron la conducción de la Biblioteca, ¿qué logros o avances consideran más importantes en este año de trabajo?
Ante todo podemos decir que la Biblioteca ha vuelto a la vida, y no es una frase hecha: estaba cerrada y la comunidad, en general, creía que ya no funcionaba, que no existía. En otro orden de cosas podemos señalar tres ejes: institucional/administrativo, edilicio y cultural. Institucional: se normalizó el funcionamiento, estaban bloqueadas las cuentas bancarias, no llegaban aportes de CONABIP y la personería pendía de un hilo. En lo edilicio: se recuperaron espacios, sanitarios, entre otras cosas.
¿Qué lugar creen que ocupa hoy la Biblioteca, en la vida cultural y educativa de Concordia?
La Biblioteca ha vuelto a estar en el imaginario de la comunidad. Por un lado, recibimos frecuentemente visitas de distintas cátedras y carreras que vienen a realizar trabajos de campo. Por otro lado, se reciben pedidos para realizar eventos de distinto tipo, que muchos no podemos canalizar por distintos impedimentos, mayormente edilicios. Agregaría el restablecimiento del vínculo con instituciones culturales, como la Biblioteca de la Provincia y la Julio Serebrinsky, entre otras instituciones. En este sentido, es necesario mencionar que la Biblioteca está en el radar de los lectores socios y no socios que se acercan permanentemente.

-¿Qué experiencias o momentos de este año los emocionó especialmente?
¡Muchos! Lo más frecuente es el hecho de que gente mayor cuenta recuerdos de su infancia o juventud en la Biblioteca. Algunos encuentran el lugar en que estaban y están libros que leyeron hace muchos años. Un socio, recuerdo, se emocionó al encontrar los libros que había donado su mamá que ya no vive. Es emocionante, siempre, ver los grupos de estudiantes que llenan el salón y ya el silencio se rompe. La primera vez que vino un grupo fue algo muy alegre para nosotros. Ahí caímos en la cuenta de que la Biblioteca iba a seguir estando viva.
-¿Qué sueños o proyectos tienen ganas de cumplir en los próximos años?
La restauración total y definitiva del edificio es prioritaria, y requiere necesariamente del aporte del Estado en sus distintas jurisdicciones. El edificio es patrimonio edilicio de mayor importancia y fue declarado de grado 4, que es el mayor nivel de protección. Soñamos mucho más; desde luego, agregaremos que soñamos con afianzar la función social de la Biblioteca para toda la comunidad. Queremos que sea una biblioteca de calidad y de puertas abiertas siempre.
-Pensando en ese día que ingresaron por primera vez a la Biblioteca como parte de la nueva Comisión Directiva, y haciendo un recorrido por este primer año de gestión hasta llegar a este presente, ¿qué sienten cuando ven la Biblioteca en movimiento, con actividades, talleres, lectores y participación de la comunidad?
A los quince o veinte minutos de haber ganado la elección nos dio la “bienvenida” una gotera enorme que filtraba por el baño y el mal funcionamiento de la bomba de agua. Tuvimos que sacar libros y estantes a las apuradas quienes quedamos en el edificio. No pudimos empezar a ejecutar el plan trazado: tuvimos que arrancar por ahí. Y luego fue pasito a pasito. Oscilamos entre el cansancio por el esfuerzo y la satisfacción. No es todo alegría, desde luego; pero sí pensamos que de haber seguido como estaba, la Olegario Víctor Andrade se hubiera convertido, quién sabe, en un supermercado o un edificio de esos horribles que se construyen ahora. ¡Y sí! Haríamos lo que hicimos cien veces.

A más de 150 años de su creación, la Biblioteca Popular sigue siendo un espacio de memoria y construcción colectiva; por tal motivo, la Comisión Directiva, presidida por el concordiense Juan Menguín, reconocido poeta, autor de ocho libros, constructor de telescopios, aficionado a la astronomía y ganador de un premio Fray Mocho, invita a interesados, instituciones, medios de comunicación y toda la comunidad a ser parte de una tarde en la que se recordará todo lo realizado hasta el momento y lo que queda por realizar, a un año de gestión.
Recordamos que la Comisión Directiva ha impulsado la campaña “1000 socios por la Andrade” durante todo este año, que se trata de una iniciativa que invita a la comunidad a hacer un aporte de $1.000 por mes, con el objetivo de continuar con la recuperación del edificio, que encontraron con daños en los pisos, grietas importantes en las paredes y los baños clausurados. Para más información sobre cómo asociarte: https://www.instagram.com/biblioovn/

Invitamos a revivir la entrevista radial que, desde “3200 Cultura”, realizamos a dos de los miembros de la actual Comisión Directiva, Juan Menguín y Marisa Beguiristain, el 2 de agosto de 2025:



























