En el mismo tablado de maderas machimbradas, que se recuperó especialmente para esta ocasión, Juan Meneguín, poeta, profesor y actual Presidente de la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular Olegario Víctor Andrade, presentó uno de sus libros en 1991. Esta vez, recibió a Selva Almada, novelista, poetisa, escritora de cuentos y editora, oriunda de Villa Elisa.

En su paso por Concordia, visitó la OVA, donde entraron 70 personas aproximadamente, entre sentadas y paradas, quienes aprovecharon la ocasión para tener un ida y vuelta con la autora, a través de preguntas que pasaron desde su nuevo libro, “Una Casa Sola” (2026) a su estilo de escritura y la manera de acercar el litoral argentino. También Meneguín contó de su amistad con ella, de sus largas caminatas y charlas compartidas por Paraná.

En un primer piso, también recuperado y destinado para los talleres que ofrece la OVA, con el fondo de una ventana de vitraux verde y de un color que se acerca al rosa, sentadas en dos sillas de maderas, en las que posiblemente se hayan sentado distintos autores y escritores de la ciudad a charlar, leer, debatir o presentar alguno de sus libros, Selva fue entrevistada por Marcela Cabrera, para 3200 Cultura.
La escritora habló de la importancia de que el público local valore, revalorice, lea y visibilice a los autores de su ciudad. Habló de lo que falta: que los conciudadanos tengan ganas de elegir números y ediciones publicadas por la gente que comparte el mismo lugar. Asegura que las bibliotecas y las escuelas tienen el trabajo de acercar a los autores. Ese es uno de los objetivos que tiene su proyecto Salvaje Federal, fundado en 2020: la visibilización y difusión de la literatura escrita y editada en las provincias de Argentina.

Confesó que se imaginaba más grande la Biblioteca Popular, pero que al llegar y ver que el ambiente era tan íntimo, cercano y acogedor, le gustó mucho más. Destacó el gran trabajo que se está haciendo en el espacio cultural, fundado en 1872, patrimonio cultural de la ciudad.
Se fue de muy joven a estudiar a Paraná, después a Buenos Aires, pero los detalles únicos de su literatura acerca a cualquiera al litoral, a las costumbres, los aromas y los colores entrerrianos. Asegura que le falta mucho por conocer de Entre Ríos, y que tiene en mente un “proyecto-fantasía”, así lo definió, con el que viajaría por diferentes lugares para recopilar esa información necesaria para sus obras, “al estilo Fray Mocho en ´Tierra de Matreros´”, contó Selva, pensando en diferentes personajes de los que le gustaría hablar: la maestra o el poeta del pueblo, el curandero, tan emblemáticos de cada lugar.

Su literatura, entre otras cosas, se vincula con rescatar las costumbres que se transmiten de generación en generación; ella tiene el recuerdo de las historias de fantasmas que le contaba su abuelo; y en base a ello, le preguntamos cómo influían el uso de los dispositivos móviles y las nuevas tecnologías en los pueblos y las familias: ella cree que de alguna manera eso se ha ido perdiendo, pero que también el celular e Internet pueden acercar a las distintas generaciones a esas historias, y que los más jóvenes pueden descubrir más fácilmente anécdotas de algunos lugares pequeños, que de otra forma no les hubiese llegado. Asimismo, afirma que esos encuentros cara a cara siguen pasando.

Selva Almada, recibió regalos y reconocimientos de parte de la OVA, y también firmó un número de su nuevo libro para dejar de recuerdo en la Biblioteca Popular. Queda ahí, entre sus cientos de estantes, para que se acerque cualquiera que vaya caminando por la calle 1° de mayo y quiera ingresar.




























